domingo, 12 de noviembre de 2017

Pitas

Pitas
50x73 cm.
Óleo sobre lienzo

Desciendo los barrancos,
entre olores de pitas y de higueras
que abrazando con sus raíces las piedras
cuelgan asomadas al Mediterráneo.

Calles sinuosas, laberinto blanco,
balcones moteados de gitanillas,
jazmines, claveles, bouganvillas
e infinitas macetas de geráneos.

Y la mar. La mar, guerrera,
brava, ruidosa y eterna
en su batalla con los barrancos.

Encuentro de culturas antiguas:
cristiana, mora y fenicia.
Nerja, semilla del arte humano.

Fotografía de pitas en Nerja, de Miguel Tapia.
Soneto de Miguel Tapia hijo

domingo, 29 de octubre de 2017

Banco

Banco
73x54 cm.
Óleo sobre lienzo.

En la costa oeste de Escocia hay una pequeña isla, llamada Skye, punto estratégico desde el que se controla buena parte de la costa británica. Desde hace más de 700 años, en Skye habita el clan MacLeod, constructores y habitantes del Castillo de Dunvegan, famoso por su aspecto macizo, por las reliquias que guarda en su interior y por sus jardines. 

Los jardines de Dunvegan son reputados por su extensión, cuidados y belleza, cuenta con un río atravesado por multitud de puentes y bancos en la ribera donde sentarse a escuchar la melodía del agua y contemplar las hortensias, brezos, rosales y demás especies vegetales. Por esos jardines han paseado visitantes tan ilustres como Walter Scott, la Reina Isabel II o el emperador japonés Akihito.

Este cuadro muestra uno de esos bancos, ubicado junto a la cascada del jardín de Dunvegan, un día de lluvia del verano escocés, con esa luz tan características de los cielos nublados de esas latitudes.

(Fotografía de Miguel Tapia hijo)


lunes, 7 de agosto de 2017

Barca

Barca
60x50 cm.
Óleo sobre lienzo

Este cuadro se trata de una interpretación de otro cuadro del arquitecto y pintor Jordi Feliú (1952), de su serie de barcas.

Lo que más me atrae de este cuadro es la presencia de la barca, nítida y saturada, en medio de un paisaje etéreo, difuminado, donde parece que el aire y el agua se funden y abrazan en completa quietud.

lunes, 17 de julio de 2017

Puerto de la Bajadilla

Puerto de la Bajadilla
70x50 cm.
Óleo sobre lienzo

El Puerto de la Bajadilla es en sí mismo una síntesis de la evolución de la Marbella antigua a la moderna. A sus espaldas, las casas de aparejos de los barcos de pesca y más allá el Barrio, con sus antiguas casas de pescadores. Frente al puerto, el Mediterráneo más amable. En sus pantalanes conviven pequeñas chalupas y barcos de pesca, con modernos barcos de regata a vela y de recreo.

El Puerto de la Bajadilla es uno de los 4 puertos con los que cuenta Marbella (Cabopino, Bajadilla, Deportivo y Puerto Banús) pero tiene esa "cosa especial" que tienen los puertos de pescadores y que nunca tendrán los puertos deportivos.

En este óleo he buscado que la saturación de los colores le diese vida a los barcos y al agua en movimiento. El mar tiene una luz propia, y al plasmarlo en un cuadro hay que intentar respetar esa luz, esa energía, a través de los colores.